Glosario
de Términos de la Estampa.
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| Fuente: Diccionario del dibujo y la Estampa de la Calcografía Nacional, Real Academia de San Fernando, Madrid, España, 1996. |
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Aguada: Técnica indirecta del grabado calcográfico, derivada del aguafuerte y emparentada con el aguatinta, ya que, como ésta, la aguada consigue efectos pictóricos a base de matices tonales. Consiste en aplicar directamente sobre la superficie de la lámina, un pincel mojado en ácido. El metal no ha sido protegido con ninguna sustancia aislante, de manera que el ácido del pincel se distribuye libremente por la superficie de la lámina, ocasionando un suave mordido en las zonas con las que entra en contacto. El efecto conseguido en las estampas, mediante esta técnica de grabado, se aproxima mucho al de los dibujos realizados con caldo de tinta china o acuarela muy diluida. (subir) Aguafortista: Artista que práctica el grabado al aguafuerte para crear composiciones originales. El término aguafortista se incorpora al vocabulario de arte gráfico a mediados del siglo XIX, coincidiendo con el resurgir del grabado al aguafuerte sobre cobre protagonizado por los pintores franceses de la naturaleza. Estos artistas, pretenderán, por una parte, la recuperación de los sistemas tradicionales de grabado en cobre frente a la producción industrializada de imágenes múltiples propia del grabado en acero, la xilografía, la litografía y la fotografía. Por otra parte, reivindicarán la libertad creativa y el consecuente alejamiento de las reglas academicistas y de la función reproductora del grabado en dulce a buril. (subir) Aguafuerte: El aguafuerte es una técnica indirecta de grabado calcográfico. La plancha se recubre con un barniz protector sobre el que dibuja el grabador con una punta metálica, asegurándose de que dicha punta, toca la superficie del metal sin hacer surco alguno en ella. La punta, en consecuencia, puede ser roma o, en cualquier caso menos afilada que la utilizada en la punta seca. La ventaja de no arañar la plancha es que pueden corregirse fácilmente los errores cubriendo de nuevo las líneas o zonas no deseadas mediante un pincel mojado en barniz. Por el contrario, si el grabador araña el metal, aunque vuelva a tapar la línea con barniz, el pequeño surco abierto por la punta se llenará de tinta durante la estampación y quedará visible el defecto. Una vez realizado el dibujo sobre el barniz, se sumerge la lámina en una cubeta de ácido mordiente rebajado con agua – aguafuerte – que tiene la capacidad de atacar el metal y disolverlo en aquellas zonas en que se ha hecho desaparecer el barniz. La profundidad de las tallas depende del tiempo de exposición al ácido y de la concentración de éste. Existen dos procedimientos para crear surcos de diferente profundidad: el primero de ellos consiste en realizar el dibujo completo e ir creando reservas, es decir, tapando progresivamente con barniz las zonas o líneas que han sido suficientemente expuestas a la acción del ácido; el segundo consiste en realizar primero las líneas y zonas que se desea que salgan más oscuras en la estampa, sumergiendo la lámina en el aguafuerte por intervalos a medida que se abren nuevas líneas hasta llegar a las más superficiales. Las líneas del aguafuerte carecen de la precisión de las de buril y punta seca, sus perfiles no son tan regulares por que la mordida del ácido no corta el metal sino que lo desgasta irregularmente. Son líneas nerviosas, entrecortadas y de grosor variable. La dificultad de esta técnica estriba en el cálculo de la capacidad de corrosión del ácido, teniendo en cuenta que la mordida será más activa cuanto más concentrado esté el aguafuerte, mayor sea su temperatura y menos veces haya sido utilizado. Dependiendo de su poder de corrosión y de la profundidad que se quiera dar a las líneas, el grabador debe calcular el tiempo de exposición del tiempo de la lámina al ácido. Esta operación es sumamente delicada, pues un cálculo incorrecto de tiempos puede provocar un desgaste excesivo del metal y la destrucción de la matriz. Por otra parte, si el barniz protector no ha sido eliminado correctamente del dibujo, el metal no será atacado por el ácido y quedará sin grabar. Una vez abiertas la totalidad de las tallas se limpia el barniz sobrante con un trapo mojado en alcohol quedando la lámina en condiciones de ser estampada. Conocida desde el siglo XV, en un primer momento la técnica del aguafuerte se empleó como complemento del buril en los grabados en talla dulce. Los contornos de las figuras y los fondos se grababan en aguafuerte, y sobre las líneas abiertas por el ácido el grabador introducía las colecciones de buriladas. Durante mucho tiempo el buril fue considerado como la única técnica noble de grabar y el aguafuerte se supeditó siempre a ella como un procedimiento auxiliar – en los Países Bajos del norte la situación era distinta, alcanzando la técnica del aguafuerte un importante desarrollo durante el siglo XVII bajo la estela de Rembrandt - . Con la incorporación definitiva de los pintores del resto de Europa a las técnicas de grabado calcográfico, a finales del siglo XVIII, acaba el largo dominio del buril. A lo largo de la centuria siguiente el aguafuerte se convierte en la técnica dominante del grabado en metal, así hasta llegar a nuestro siglo en el que cada vez son más escasas las estampas realizadas a buril mientras que los grabadores calcográficos practican profusamente los procedimientos derivados del aguafuerte. (subir) Aguatinta: El aguatinta se basa técnicamente en el mismo principio del aguafuerte, pero a diferencia de aquél las líneas se sustituyen por superficies tonales. Es una técnica pictórica de grabado calcográfico que permite la obtención de semitonos o infinitas gradaciones de un mismo color. Sobre la superficie de la lámina se espolvorea uniformemente resina de pino pulverizada. El punto de resina, como la capa de barniz en la técnica del aguafuerte, actúa de aislante. Es decir, al sumergir la lámina en el ácido éste solo ataca los intersticios que se encuentran entre los puntos de resina que previamente han debido ser fijados al metal. Para ello se calienta el dorso de la lámina sujetando ésta con unas tenazas – antenallas - . Tal calentamiento, provoca la dilatación de la resina y su adherencia a la plancha. El tiempo de exposición al calor debe ser suficiente para que se adhiera el punto de resina, pero no exagerado, porque una dilatación excesiva de los granos provocaría la fusión de éstos con sus vecinos formando una capa uniforme que impediría la actuación del aguafuerte. Para crear zonas de puntos de diferente profundidad, se emplea el mismo recurso de las reservas con barniz descrito en la técnica del aguafuerte. A finales del siglo XVIII los pintores comienzan a interesarse por el arte gráfico. Abrirán composiciones originales y volverán a recuperar la libertad creativa que había perdido el grabador de reproducción en talla dulce. Desde el punto de vista técnico, al estar más acostumbrados a la mancha, los pintores indagarán en nuevos procedimientos de grabado calcográfico, las técnicas pictóricas : - aguatinta, manera negra, barniz blando - . El aguatinta permite imitar los dibujos a la aguada, el barniz blando se aproxima a la textura y calidad de los diseños hechos a lápiz. En este contexto histórico cabe situar los extraordinarios aguatintas de las series de Goya, en particular Los Disparates, donde el poder expresivo de la técnica es llevado por el artista hasta unos limites apenas igualados con posterioridad. (subir) Aguatinta al azúcar: Procedimiento indirecto de grabado calcográfico emparentado con el aguatinta. Ciertamente, el efecto pictórico producido en la estampa es similar al del aguatinta, creando zonas punteadas de diferente grosor. Sobre una plancha metálica desengrasada se deposita azúcar en polvo allí donde desea conseguirse una superficie granulada. A continuación se recubre la lámina con una delgada capa de barniz protector y después de secar, se sumerge en agua. Al humedecerse, cada partícula de azúcar sufre un fenómeno de dilatación haciendo saltar el barniz de ese punto concreto y dejando al descubierto el metal. Cuando la lámina es introducida en la cubeta de ácido, éste ataca los puntos desprotegidos. Serán estos intersticios los que ocupe la tinta durante la estampación, de manera que, a diferencia de las estampas obtenidas al aguatinta, donde el punto es blanco por coincidir con el polvo de resina y su contorno negro, en el grabado al azúcar el punto es negro y su contorno blanco. Existe otra modalidad de este procedimiento que consiste en aplicar con pincel el azúcar disuelto en tinta china. La tinta china permite visualizar la imagen sobre la superficie de la lámina tal como resultará después de ser grabada por el ácido. La solución de tinta china y azúcar, se cubre con barniz protector repitiéndose los pasos descritos. En esta modalidad, el resultado visual en la estampa no serán superficies de puntos sino manchas de mayor o menor extensión. Durante el período de entreguerras Stanly William Hayter abre en París el Atelier 17, un taller de grabado experimental en el que investigan las variantes del aguatinta en composición abstractas. El camino abierto por Hayter encontró una rápida respuesta en varios pintores de la Escuela de París, André Masson y Picasso entre otros a quienes se deben un importante número de interesantes láminas grabadas mediante tinta al azúcar. (subir) Aguatinta al azufre: Como el aguatinta al azúcar, y otros procedimientos pictóricos, el grabado al azufre es una técnica auxiliar de los métodos lineales de grabado calcográfico, válida por sus posibilidades para crear sombras y producir efectos de semitonos mediante un punteado de gran finura. Para grabar al azufre es necesario desengrasar cuidadosamente la lámina, que debe ser de cobre pues en otro metal el azufre no actúa. Seguidamente, se pasa un pincel empapado en aceite de oliva sobre las partes de la plancha que van a ser mordidas, es decir, las zonas correspondientes a la imagen. Después, se espolvorea por la superficie metálica flor de azufre, hasta que una delgada capa de este elemento químico cubre la totalidad de la lámina. Para efectuar dicha operación, el grabador puede utilizar un recurso similar al empleado para espolvorear resina en la técnica del aguatinta, que consiste en servirse de un tarro tapado con una media de seda a modo de tamiz. El polvo de azufre caído sobre el aceite de oliva, al entrar en contacto con el cobre, reacciona generando sulfuro de cobre, ácido mordiente que ataca el metal creando un punteado uniforme, traducido en la estampa en una superficie gris de gran delicadeza. La intensidad del mordido depende del tiempo de exposición del metal a la combinación azufre-aceite. Cuando el grabador considera suficiente el tiempo de mordida, debe proceder a limpiar con rapidez la mezcla, frotando la lámina con un trapo mojado en petróleo o en aguarrás. (subir) Aguatinta litográfico: El litógrafo golpea la piedra, completamente seca, con un tampón pasado por tinta litográfica. Como consecuencia del golpe, la tinta salpica toda la superficie creando el peculiar efecto punteado de los procedimientos de aguatinta. Lógicamente, las zonas blancas o aquellas que han sido suficientemente entintadas deben preservarse de futuras intervenciones con el tampón. La función de las reservas en litografía es similar a la de las técnicas indirectas de grabado calcográfico, es decir, evitar que determinadas zonas contengan imagen o bien permitir que ésta sea más tenue en ciertas partes que en otras. En la litografía se emplea goma arábiga disuelta en agua para crear reservas, solución aplicada con pincel, o bien máscaras de papel recortado. La posibilidad de constituir reservas sobre la piedra permite, en el procedimiento del aguatinta litográfico, obtener diferentes tonalidades a base de granos más o menos marcados. El punteado conseguido mediante esta técnica es más intenso que el logrado a partir de la aguada litográfica. Aunque no se trata de un aguatinta litográfico ortodoxo, también pueden conseguirse efectos de punteado o salpicado impregnando un cepullo de dientes en tinta y agitando sus pelos con un objeto contra la superficie de la piedra. (subir) Aguja de grabar: Instrumento de acero con una punta muy afilada, utilizado en la técnica punta seca para abrir tallas directamente sobre la lámina. Otro tipo de aguja, de punta redondeada, es la que emplea el grabador al aguafuerte para repasar el dibujo, eliminando de las líneas el barniz protector que recubre la superficie metálica. (subir) Alcograbado: Técnica indirecta de grabado calcográfico. La diferencia fundamental entre el alcograbado y otros procedimientos basados en la utilización de ácidos mordientes para abrir tallas en la lámina reside en el tipo de sustancia protectora empleada. La técnica del alcograbado consiste en realizar un dibujo con pincel, sobre la superficie metálica desengrasada, mediante una solución de betún de judea en polvo mezclado con acetona o alcohol etílico. Una vez terminado el dibujo, se cubre la plancha con una capa de barniz de laca y se pasa un algodón impregnado en white spirit - disolvente obtenido de la destilación de petróleo - El white spirit no afecta a la laca pero disuelve el betún de judea, de manera que las zonas de la imagen quedan desprotegidas del barniz y, al ser expuesta la lámina a la acción del ácido mordiente, éste atacará el metal en dichas zonas. El efecto resultante es una imagen construida a base de manchas, y por tanto, de un acentuado carácter pictórico. (subir) Almohadilla de grabar: Saco de cuero de pequeñas dimensiones relleno de arena o serrín y utilizado por el burilista para favorecer la rotación de la lámina. Para obtener líneas curvas en el grabado a buril, se hace girar la lámina en sentido inverso al que avanza el instrumento. Dicho giro es posible colocando debajo del cobre la almohadilla. (subir) Antenallas: Instrumento metálico generalmente de hierro, en forma de tenaza, constituido por dos piezas unidas mediante un tornillo con tuerca de palomilla. EL grabador se sirve de las antenallas para sujetar la lámina cuando se calienta su dorso, con el objeto de fijar el punto de resina en el procedimiento del aguatinta. Aunque tal vez sea éste su uso más frecuente, las antenallas se utilizan también en el ahumado de la lámina, operación realizada oscurecer el barniz protector en la técnica del aguafuerte. La finalidad de ahumar el barniz es que resalten las líneas a medida que son abiertas por la punta. (subir) Arte gráfico: La característica esencial que diferencia el arte gráfico de cualquier otra manifestación artística es su multiplicidad, es decir, su capacidad para obtener imágenes exactamente repetibles. (subir) Arte gráfico es por tanto una denominación genérica aplicada a los diferentes procesos empleados por el artista para actuar sobre un soporte, dejando en él su impronta – una imagen, una forma, una línea, un color - , impronta susceptible de ser trasladada a otro soporte, generalmente papel al poner en contacto la superficies de ambos mediante la presión ejercida con una prensa, después de entintar el primero de estos soportes o matriz. Dicho proceso puede repetirse tantas veces como desee el artista y de acuerdo siempre con las limitaciones específicas de cada técnica. El papel resultante, al que se transfiere la impronta entintada de la matriz, recibe el nombre de estampa, ya que el proceso de impresión se denomina estampación. Si el artista incide en la matriz con instrumentos cortantes o por medio de la acción de un ácido mordiente, formando tallas, surcos, huecos, cortes... las técnicas de arte gráfico utilizadas reciben la denominación de grabado. No todo el arte gráfico es grabado. La litografía y la serigrafía por ejemplo, permiten obtener estampas múltiples y exactamente repetibles, es decir, son manifestaciones de arte gráfico, pero en estas técnicas no se graba, no se incide sobre la matriz, de manera que no pueden incluirse dentro de la definición de grabado. La utilización del término arte gráfico para referirse al conjunto de procedimientos empleados en la obtención de estampas, no está exenta de ciertas imprecisiones de carácter etimológico que conviene apuntar. Resulta habitual encontrar en muchos manuales de técnica e historia del arte el vocablo grabado identificando todos los aspectos relativos a la estampa, a cualquier tipología de estampa. Ya se ha comentado la incorrección de este uso perpetuado por el hecho histórico de que hasta el siglo XIX los únicos procedimientos conocidos para obtener estampas eran procedimientos de grabado. Pero una vez admitidas sus limitaciones para aglutinar a todos los tipos de estampas y a las técnicas asociadas a dichas estampas, se hace necesaria la búsqueda de un significante totalizador. La solución propuesta es arte gráfico. Evidentemente no hay duda de que la estampa es una manifestación artística de la misma entidad que una pintura o un dibujo, de los que, entre otros aspectos de índole estética, se diferencia por la condición de unicidad de éstos. El problema se plantea, sin embargo, con el adjetivo gráfico. Etimológicamente su raíz se encuentra en el vocablo griego grapho cuyo significado es el de línea, trazo. Teniendo en cuenta que el lenguaje de muchas estampas es la línea resultaría conceptualmente apropiada la expresión arte gráfico. Sin embargo a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, el artista gráfico emplea con mayor frecuencia procedimientos basados en la sintaxis de la mancha, es decir, técnicas de naturaleza pictórica. Por otra parte, una segunda acepción del vocablo griego hace referencia a la escritura y al dibujo. Es cierto que muchos dibujos están construidos a partir de un lenguaje estrictamente lineal, de modo que parecería correcto definirlos como obras de arte gráfico. De hecho, son muchos los especialistas que utilizan la expresión de arte gráfico para designar tanto a la estampa como al dibujo. No obstante, a pesar de las dificultades apuntadas y ante la inexistencia de una alternativa más idónea, admitimos la validez del significado propuesto. (subir) Barbas: Además de ser sinónimo de rebabas, el término recibe también las irregularidades en los bordes del papel de una estampa especialmente características en los papeles hechos a mano. (subir) Baren: Objeto duro elaborado a base de fibras vegetales – hojas de bambú – con el que se frota el papel contra el taco entintado en la estampación en relieve. Este sistema de frotamiento con baren o con cualquier instrumento duro – una simple cuchara, por ejemplo – constituye una alternativa a la estampación por prensado y puede considerarse como el método más antiguo practicado en la obtención de estampas. El baren, cuyo plano de frotación es circular y ligeramente convexo procede de Asia oriental. (subir) Barniz: Materia grasa con la que se recubre la superficie de la lámina para aislarla del ataque del ácido mordiente en las técnicas indirectas de grabado calcográfico. Compuesto de aceites y resinas disueltos en alcohol, trementina y otros vehículos volátiles, el barniz empleado en el procedimiento del aguafuerte es líquido, por lo que se aplica con pincel y seca rápidamente. Si a los compuestos citados se añade sebo se obtiene barniz blando. De naturaleza sólida, debido a otro a elemento de su composición – la cera - , el barniz blando suele presentarse en forma de bola y se reparte sobre la lámina efectuando un intenso frotamiento. Este tipo de barniz seca lentamente y su característica más notable es la extraordinaria capacidad de adherencia por contacto. (subir) Barniz blando: Técnica pictórica de grabado calcográfico, se diferencia del procedimiento del aguafuerte en la naturaleza y características del barniz protector utilizado. El barniz blando, formado por una mezcla de cera, resina y sebo, no es tan líquido como el empleado en el aguafuerte, pero sí más viscoso, aunque su cualidad principal es que tarda mucho en secar y se adhiere a cualquier objeto con el que entra en contacto. Esta cualidad permite dejar como impronta sobre el barniz la textura material de objeto que se desee – la trama de un tejido, los nervios de una hoja, los poros de un papel -, textura que será reproducida fielmente en la lámina al sumergir esta en la cubeta de ácido. Entre los efectos de las estampas obtenidas por este procedimiento, uno de los más frecuentes es el que imita el dibujo a lápiz. Para ello basta colocar sobre el barniz protector una hoja de papel y realizar en ella un dibujo con lápiz plomo. Debido a la presión ejercida por el lápiz, la naturaleza granular del papel dejará su impronta sobre el barniz y este efecto poroso quedará grabado en la lámina siendo transferido a la estampa. (subir) BAT (Bon a Tirer): Bueno para estampar. Prueba de estampación definitiva a la que debe adaptarse toda la tirada. Después de que el artista a concluido su trabajo sobre la matriz, se llevan a cabo una serie de ensayos destinados a la búsqueda de las tintas adecuadas, los papeles idóneos o el método de estampación que conviene al procedimiento gráfico empleado. Dichos ensayos – pruebas de estampación – se realizan bajo la supervisión del artista pero teniendo muy en cuenta los consejos técnicos sugeridos por el estampador. Cuando se llega a la prueba definitiva, ante la total conformidad del artista, el estampador procede a marcarla con la expresión bon a tirer – BAT - , o su equivalente en español: bueno para estampar. A partir de este momento la totalidad de la tirada debe hacerse conforme a las pautas establecidas en el bon a tirer. (subir) Berceau: Ver graneador. Boj: Arbusto de la familia de las euforbiáceas, de hoja persistente cuya madera es compacta, pesada, muy dura, de grano uniforme y apretado. Estas características hacen del boj un material especialmente apropiado para trabajar con la técnica de xilografía. En efecto, el taco de boj cortado a la testa es muy apreciado por el grabador en madera. Durante el siglo XIX se utilizaban pequeños tacos de la misma altura que los tipos de imprenta, previamente grabados, para ilustrar publicaciones. Estos bloques de boj se unían mediante encolado y se mantenían apretados con tornillos, que podían aflojarse permitiendo la separación de los tacos, de manera que pudieran ser tallados cada uno de ellos de forma separada por distintos grabadores conforme a un sistema de trabajo en cadena. (subir) Bruñido: Una vez corregidos los desniveles de la piedra litográfica, mediante la operación de pulimento, el artísta litógrafo, observando su composición y defectos debe decidir la técnica más adecuada. Las piedras de desigual dureza, por ejemplo, no son aptas para dibujar con tinta litográfica a pluma o pincel, pero, sin embargo, si pueden utilizarse piedras con vetas de diferente color; por su parte, los dibujos a lápiz litográfico exigen piedras de coloración uniforme y gran dureza. Sea como fuere, si el artista va a crear una imagen mediante los procedimientos de la aguada, la aguatinta, la punta seca, la pluma o el pincel litográfico, es decir las técnicas de litografía que se basan en el empleo de tintas, debe procederse, después del pulimento, al bruñido de la piedra. Bruñir una piedra supone dejar su superficie absolutamente lisa, frotándola primero, con arenilla extremadamente fina y, después con piedra pómez o carbón de encina en polvo. En grabado calcográfico la operación de bruñido consiste en alisar la superficie metálica de la lámina para eliminar cualquier irregularidad o hendidura. (subir) Bruñidor: Utensilio de acero carente de aristas y cuya punta aparece ligeramente doblada, de manera que el perfil del extremo del instrumento presenta forma en curva. Se emplea en grabado calcográfico para determinados trabajos cuya finalidad común consiste en alisar la superficie de la lámina. Así, el bruñidor, con unas gotas de aceite, solía pasarse por la plancha en su preparación, con el objeto de reducir al máximo cualquier posible irregularidad del metal. También el bruñidor se utiliza para corregir tallas defectuosas después de haber procedido al rebote de los surcos en el dorso de la lámina. Pero sin duda la aplicación más extendida del instrumento es la de sacar luces, suprimiendo graneado, en la técnica de la manera negra. Resulta muy frecuente que el bruñidor vaya unido en la misma pieza con el rascador, ya que en definitiva, ambos útiles se complementan al ser similares sus funciones: tras reducir el metal que delimita las tallas con el rascador, se aplasta con el bruñidor. El resultado es una superficie lisa que no tendrá tinta durante la estampación. (subir) Buril: (1) La técnica del buril recibe este nombre del instrumento utilizado por el grabador para abrir la talla sobre la superficie de cobre. El mango del buril se acopla en hueco de la mano. El grabador lo impulsa ejerciendo presión con el brazo y lo dirige mediante el dedo índice. Ningún dedo debe quedar debajo de la barra de acero, evitando de este modo que aumente su ángulo de inclinación, ya que si el ángulo de inclinación es demasiado abierto, es decir, su posición tiende hacia la perpendicular, la punta del buril se clavará en el cobre impidiendo su avance. El instrumento debe estar casi en paralelo con la superficie del cobre, motivo por el cual la forma del mango es de media seta y no de seta entera. La intensidad de la línea trazada a buril, en general en cualquier técnica de grabado calcográfico, depende de la cantidad de tinta que posea, lo que equivale a afirmar que depende de la cantidad de tinta depositada en la talla. La talla recibirá más tinta cuanto más ancha y profunda sea. Tal profundidad se consigue aumentando la presión sobre el instrumento y variando el ángulo de inclinación. Las líneas de buril en las estampas antiguas se identifican fácilmente por ser estrechas en su extremo inicial, más anchas en el centro y nuevamente estrechas en su extremo final. Esta diferencia de grosor, traducida en una mayor intensidad de negro por el centro, es consecuencia de la manera normalizada de trabajar el burilista: comenzaba a trazar la línea ejerciendo una tenue presión y colocando el instrumento en paralelo con el cobre y muy próximo con la superficie.; a medida que avanzaba iba aumentando la presión y variando el ángulo de inclinación del buril; por último, salía del surco moderando nuevamente la presión y bajando el ángulo. Por la forma de trabajar con el buril, con la punta hacia delante, y por los cortes aristados de su sección abiselada, el metal arrancado al abrir el surco no se queda a los lados del mismo sino que avanza por delante de la punta en forma de viruta metálica. Los perfiles laterales de la línea abierta a buril son nítidos y limpios. La viruta debe cortarse con el propio filo del instrumento, para evitar que se dañe el estampador la palma de la mano y también que esta viruta retenga la tinta formando un punto negro. Para efectuar una curva, el burilista impulsa el instrumento con la mano derecha intentando formar un arco en dirección izquierda, al mismo tiempo, la lámina, que descansa sobre un pequeño cojín de arena, la almohadilla, es desplazada hacia la derecha con la mano izquierda, es decir, se produce un juego de movimientos contrarios. (2) Instrumento para grabar sobre una lámina de metal, perfectamente lisa, en la técnica del mismo nombre, o sobre madera a la testa, en el procedimiento de la xilografía. Consiste, en esencia, en una barra de acero templado, de sección prismática – cuadrangular, romboidal, triangular – cortada a bisel en uno de sus extremos y embutido el contrario en un mango de madera en forma de media seta. La diferente sección de la punta del buril permite obtener distintos tipos de buriladas. Esta punta debe afilarse con frecuencia. Para ello, se frota repetidas veces sobre una piedra de amolar mojada en aceite con movimientos en forma de ocho. (subir) Burilada: Talla abierta con buril sobre una lámina de grabado. Calcografía: Desde el punto de vista de la técnica, equivale a grabado calcográfico. En otro aspecto, aunque relacionado con el anterior, el término se emplea para designar al establecimiento donde se guarda una colección de láminas, bajo el control de un equipo de especialistas que se encargan de su conservación, tratamiento, estudio y difusión. Etimológicamente, la elección del vocablo no es correcta, ya que la raíz grapho significa dibujar, escribir mediante trazos – calcografía = hacer trazos en cobre -. Más apropiado sería denominar al lugar en el que se conservan las matrices de metal calcoteca; tal sufijo procede de la voz griega theke, caja, derivada a su vez de títhemi cuyo significado es guardar – calcoteca = lugar donde se cuardan cobres – (subir) Camafeo: Procedimiento de la entalladura cuya finalidad es la de obtener estampas con un color uniforme de fondo mediante la superposición de dos tacos. Una de las maderas apenas rebajada con ligeros toques de gubia, se utiliza para crear la tonalidad de fondo; en la otra, se graban los contornos de las figuras, los detalles y las sombras. El primer taco se estampa en un color generalmente terroso – ocre, bistre, castaño – o de la gama de los grises. El entintado del segundo taco puede hacerse en una variación tonal del mismo color o bien en negro, de forma que los contornos destaquen nítidamente contra el fondo. Se consigue, en definitiva, un efecto estético, similar al de los camafeos tallados en piedras finas. Este procedimiento es similar al claroscuro con el que suele confundirse. (subir) Carborundo: (1) Técnica aditiva de arte gráfica Henry Goetz en los años setenta del presente siglo. Consiste en crear efectos pictóricos de mancha a partir de la adición de una materia sobre la superficie de una matriz metálica, con frecuencia de aluminio. Dicha materia está constituida por carborundo en polvo aglutinado con resina sintética, que no solo facilita la unión de las partículas sino también su adherencia al soporte de estampación. Evidentemente para estampar, la matriz hay que entintar la materia aditiva cuya textura rugosa y granular retiene perfectamente la tinta produciendo sobre la estampa una fuerte impresión de mancha, además de dejar un profundo relieve en el papel al pasar por el tórculo. La calidad de los grises conseguidos dependerá de la cantidad de grano existente en la mezcla y de la impronta del instrumento utilizado para crear la imagen sobre la masa. Es frecuente la combinación de la técnica de carborundo con procedimientos indirectos de grabado calcográfico. (2) Carburo de silicio de extraordinaria dureza y aspecto gris metálico, empleado como materia aditiva en la técnica del mismo nombre. También se usa como abrasivo en el proceso de graneado de una piedra litográfica. (subir) Cerograbado: Técnica indirecta de grabado calcográfico. El grabador dibuja con lápices grasos o ceras sobre una lámina desengrasada y levemente graneada mediante una aguatinta muy suave. El graneado de la superficie tiene por objeto facilitar la adherencia de los productos de dibujo. Seguidamente se da una capa de barniz de laca a toda la lámina, creando una protección inalterable a la acción del aguafuerte. Si a continuación se pasa un algodón mojado en aguarrás, el líquido penetra a través del barniz protector disolviendo solo la cera o materia grasa del lápiz. Es decir, las zonas correspondientes al dibujo quedan desprotegidas, y en ellas actuará el ácido mordiente. Las texturas conseguidas mediante este procedimiento son de una considerable calidad pictórica. (subir) Chaplé: Buril de punta abiselada, semejante a la del escoplo utilizado en el grabado al aguafuerte. Este tipo de buril se empleaba habitualmente para grabar la letra. (subir) Claroscuro: Modalidad técnica de entalladura que como el camafeo, se basa en la obtención de estampas en diversos tonos a partir de la superposición de tacos. Pero existen varios aspectos que diferencian el claroscuro del camafeo. Uno de ellos tiene que ver con el número de tacos empleado, ya que en el procedimiento del camafeo son siempre dos, mientras que el grabado al claroscuro se realiza en dos, tres, cuatro o más maderas. En el primer taco se dejan solo en relieve las líneas fundamentales de la composición y los contornos preferentes, en el segundo aumenta la superficie del relieve, ya que además del dibujo básico se tallan nuevas líneas y así hasta el último taco en el que simplemente quedan rebajadas las zonas que deben resultar en blanco en la estampa. Esta es una nueva diferencia respecto al camafeo, en el que una de las dos maderas contiene todos los trazos del grabado y, en consecuencia, puede estamparse con absoluta autonomía. Aquí, por el contrario, ningún taco presenta la imagen al completo, de modo que es imprescindible estampar todas las maderas. El resultado final es una suerte de superposición articulada de diferentes niveles. Por otra parte, cada uno de estos niveles se estampa en un tono diferente del mismo color, comenzando por el último taco grabado, que se entinta en la tonalidad más clara, hasta llegar a la madera de los contornos fundamentales cuyo entintado es lo más oscuro. Tono sobre tono, desde el claro al oscuro: he aquí la razón del nombre de este procedimiento. La técnica del camafeo fue empleada principalmente por los grabadores holandeses, flamencos y alemanes de los siglos XV y XVI. Hugo da Carpi, por su parte se atribuyó la invención del procedimiento del claroscuro en una carta remitida al senado de Venecia en 1516. Su desarrollo en Italia fue notable hasta finales del siglo XVII. (subir) Colección: Conjunto de estampas reunidas por una persona o institución de acuerdo con un determinado criterio: cronológico, de pertenencia a una escuela o artista, estético, temático, geográfico, etcétera. Por ejemplo la “Colección Antonio Correa” o la colección de estampas de la Calcografía Nacional. Para facilitar la conservación y estudio de una colección su propietario debe imponerse una serie de actuaciones que van desde la adquisición selectiva hasta el inventario y catalogación, depósito o almacenamiento, conservación y restauración puesta al servicio del investigador etcétera. Aunque empleado, a veces, como sinónimo de serie su significado es diferente. (subir) Collagraph: Ver técnicas aditivas. Contraprueba: Estampa obtenida a partir de otra cuando la tinta de ésta se encuentra todavía fresca. El paso de la imagen de un papel a otro se realiza poniendo en contacto la cara entintada de la estampa con cualquiera de las dos caras de la hoja que va a recibir la imagen y sometiendo ambas a la acción de un tórculo o una prensa. El asunto de la contraprueba resulta invertido respecto a su modelo original, lo que implica, en definitiva, que el sentido de la imagen de la contraprueba y de la matriz de estampación coinciden. Esta peculiaridad permite al artista gráfico servirse de ella para controlar el trabajo sobre la matriz, por lo que, en realidad, casi todas las contrapruebas pueden ser consideradas pruebas de estado. (subir) Cordellates: Tejido de lana confeccionado con trama de cordoncillo. Cortado regularmente en paños de forma rectangular, dicho tejido se utiliza para amortiguar la presión del tórculo sobre la estampa. La disposición de los distintos soportes y elementos que intervienen en la estampación en hueco es la siguiente: encima de la platina del tórculo se coloca la lámina con su cara entintada hacia arriba, sobre ésta, el papel humedecido y por fin entre dicho papel y el rodillo superior de la prensa, los cordellates. La flexibilidad del tejido hace que el papel se acople a él evitando el contacto directo con el rodillo, cuya naturaleza es rígida. Disminuye, de este modo, el riesgo de ruptura del papel en las zonas coincidentes con los biseles de la lámina. (subir) Corondel: Hilo de latón que recorre en vertical la forma usada para fabricar papel a mano y que sirve de apoyo a los puntizones. La separación entre los corondeles, como se aprecia en un papel verjurado si se le mira al trasluz, es mayor que en los puntizones. (subir) Cromado: Ver recubriento galvánico o electrolítico. Cuentahílos: La forma óptima de contemplar una estampa, también un dibujo, es la de acercarse a ella del mismo modo como lo hace quien mira un libro. Pero la aproximación, en este caso, debe ser incluso mayor, ya que solo el detalle ampliado de una zona de la estampa permitirá descubrir las claves del proceso de su elaboración. Por este motivo el estudioso de la estampa o del dibujo, el encargado de su catalogación o el coleccionista se sirven de un instrumento auxiliar, el cuentahílos, lupa montada en una estructura de metal o plástico y cuyo nombre deriva de su uso en la industria textil, donde se empleaba para contar los hilos de un tejido. (subir) Ectipografía: Término usado de forma incorrecta para designar las diversas técnicas de grabado en relieve. La ectipografía, sistema ideado por Valentín Haüy en 1784 es un método de impresión de signos y caracteres en relieve para ser interpretados por los ciegos mediante el sentido del tacto. (subir) Edición: Ver tirada. Editor: Persona encargada de la publicación de estampas costeando la tirada y administrándola comercialmente. Las características específicas del trabajo, así como las condiciones de estampación, distribución, remuneración y otras, son pactadas y aceptadas mediante vínculos contractuales entre el editor y los distintos responsables: el estampador y, sobre todo, el artista. La presencia del editor en el dominio de la estampa data del renacimiento. Su incorporación definitiva durante el siglo XVII, aparece directamente relacionada a la talla dulce y al grabado de reproducción de pinturas. La mención de editor en las estampas antiguas s e indica mediante el término excudit. “A diferencia del pintor o del grabador independiente, el editor de estampas era un empresario capitalista. Contrataba los servicios de artesanos que le hicieran los grabados que él almacenaba y publicaba. Hacer dinero era la única motivación que le impulsaba a penetrar en aquella actividad”. (Ivins –1953: 102-), y pronto se dio cuenta de que las estampas más demandadas por los compradores eran las reproducciones de cuadros, que no estaban en condiciones de adquirir. Así comienza la historia del grabado de reproducción cuya única ventaja era la difusión por toda Europa, primero del arte italiano y más tarde del francés, convirtiendo al renacimiento y a los movimientos artísticos posteriores en estilos universales, y aumentando considerablemente la influencia sobre el resto del mundo de los países que dieron vida a tales movimientos. Pero el grabado de reproducción acabó radicalmente con las posibilidades creativas del grabador y condicionó la evolución de las técnicas de arte gráfico elevando la talla dulce a la categoría de la única técnica válida. Electrografía: Término genérico con el que se designan un conjunto de procedimientos técnicos basados en la reproducción de imágenes en máquinas copiadoras por impresión electrostática. Uno de estos procedimientos es la xerografía, cuyo conocido producto, la fotocopia, tiene una extraordinaria implantación en trabajos de oficina. Las tintas de impresión son pigmentos orgánicos en polvo (tóner) o aerosoles. La electrografía no pertenece de manera estricta al dominio del arte gráfico, aunque es posible su explotación en la generación de imágenes artísticas y su aplicación al grabado calcográfico. (subir) Entalladura: Durante los siglos XV a XVII recibía el nombre de entallador el artesano de la madera, quien, entre otros oficios grababa en madera a la fibra. Sobre una tabla de madera cortada del tronco en el sentido de las vetas y preparada para dotarla de un formato manejable – taco - , actúa el grabador provisto de los instrumentos tradicionales de carpintería (cuchillas, gubias, escoplos). Con tales instrumentos da varios cortes sobre la superficie del taco. Si estos cortes convergen en la base (acción de tallas y contratallas), saltará el trozo de madera que queda entre ellos. De este modo el artista va rebajando la madera en determinadas zonas. En definitiva, la entalladura es una modalidad de grabado que consiste en vaciar (cavar) la superficie que debe salir en blanco en la estampa y dejar en relieve las zonas correspondientes a la imagen. Hasta los años finales del siglo XVIII todas las técnicas empleadas para tallar una madera eran de entalladura y no de xilografía, procedimiento muy distinto de aquel. Durero y su taller, por poner un ejemplo conocido, no practicaron la xilografía, sin embargo nadie discute su extraordinaria destreza como grabadores en madera. Todavía hoy, y quizá más que nunca, existe una confusión generalizada que tiende a unificar el grabado en madera bajo la común denominación de xilografía, No todo el grabado en madera actual se obtiene a partir de la técnica de xilografía ya que muchas de las estampas contemporáneas provienen de tacos trabajados a la fibra (el caso de los expresionistas alemanes es suficientemente significativo al respecto). La reivindicación del término entalladura no es arbitraria, ni responde a un afán purista fuera de lugar. No se trata tampoco de rechazar la palabra xilografía por que fuera inventada cuatro siglos más tarde de la técnica a la que erróneamente se aplica. Simplemente, la xilografía es un procedimiento muy distinto de la entalladura, aún a pesar de tratarse en ambos casos, de grabado en madera. La resistencia a aceptar este hecho contrasta con la claridad con que se pone de manifiesto en el vocabulario de otros países de larga tradición en el ámbito del arte gráfico. Los anglosajones, por ejemplo, diferencian claramente ambos procedimientos mediante dos vocablos: wood cut (madera cortada, es decir entalladura) y wood engraving (madera grabada, o sea, xilografía). Su equivalente en francés sería taille d’épargne o gravure sur vois de fil y gravure sus vois de bout. También el idioma alemán distingue entre holzschnitt y holzstich. Por otra parte la palabra entalladura no es exclusiva del español, sin ir más lejos, la voz italiana intaglio procede de la misma raíz y su significado es análogo. No obstante, el uso del término plantea ciertos problemas que es justo evidenciar. En primer lugar, aunque el diccionario de autoridades define claramente entalladura como “. La obra abierta con el buril o cincel en madera, piedra o bronce, cortando sutilmente y cavando las líneas para formar las imágenes o letras que se quieran”, en otros diccionarios y fuentes de época el significado no se reduce al ámbito del grabado sino que, por el contrario, se amplia a otros trabajos de carpintería. Por ejemplo, Sebastián de Covarrubias (Tesoro de la lengua castellana o española, Madrid, 1611) define al entallador como “El que hace figuras de bulto que cortando la madera va formando la figura”. Así pues, en la mayor parte de los documentos antiguos la entalladura va a asociada genéricamente a la escultura en madera y, con mucha frecuencia a la talla de retablos. Evidentemente, esta vinculación artesanal con el oficio de carpintero no corresponde a la consideración que el grabador actual tiene de su arte. De manera que entalladura, además de ser una palabra en desuso, no designa la técnica empleada por el grabador en madera contemporánea. Del mismo modo como resulta anacrónico aplicar talla dulce al grabado calcográfico de las dos últimas centurias, así resulta, también, utilizar el de entalladura. A efectos de catalogación se recomienda, pues, el empleo de entalladura en aquellas estampas obtenidas de tacos grabados fechadas con anterioridad al siglo XIX y la expresión grabado en madera a la fibra, para las de los siglos XIX y XX. (subir) Entrapado: Operación propia de la estampación artística que consiste en dejar sobre las zonas no grabadas de la lámina, después de la primera limpieza, una sutil película de tinta. Al pasar la tarlatana esta tinta sobrante retiene la impronta del trapo, lo que, traducido a la estampa, provoca un característico efecto de aguas o veladuras, similar al entrapado es el método de resaltado de las tallas – retroussags – en el que, a partir de una estampación natural, se manchan los planos no grabados de la lámina con tinta extraída de las tallas pasando suavemente la tarlatana en sentido circular. La tinta del fondo de los surcos aflora a la superficie desvaneciendo la pureza de las líneas. (subir) Escoplo: (1) Instrumento utilizado por el grabador al aguafuerte para dibujar sobre la capa de barniz que recubre la lámina. Es, en esencia, una barrita de acero de sección cilíndrica u ovalada con punta a bisel – échoppe -. La anchura de las líneas abiertas en el barniz depende del diámetro de la barrita. (2) Herramienta empleada para rebajar superficies amplias de linóleo o de madera en tacos cortados a la fibra. Estas superficies corresponden a zonas sin dibujo, de modo que las partes excavadas coinciden con espacios blancos en la estampa. Es un complemento eficaz a las tallas efectuadas por cuchillas y gubias, diferenciándose de ellas en la amplitud de los rebajos. Consta de una pieza rectangular de acero con su extremo abiselado acoplada a un mango de madera. Se impulsa mediante percusión en el mango: un golpe seco cuya potencia varía dependiendo de la profundidad y longitud del corte que se quiera dar, ya que la anchura está condicionada por las dimensiones del filo. (subir) Estampa: Soporte no rígido, generalmente papel, al que se ha transferido la imagen – línea, forma, mancha, color – contenida en una matriz trabajada previamente mediante alguno de los procedimientos de arte gráfico. La imagen del soporte original pasa a la estampa tras entintar aquél, poner en contacto ambos y someterlos a presión. En definitiva, la estampa es el producto final del arte gráfico y la multiplicidad su característica más genuina. Recibe este nombre por que el proceso de impresión se denomina estampación. A pesar de tan evidente argumento existe una injustificada resistencia al empleo del término debido, en parte, a su asociación con imágenes de temáticas religiosas – circunstancia que puede justificarse por la inmensa producción de estampas religiosas en los países católicos y especialmente en España -. En el ámbito popular están muy extendidos términos como grabado o lámina para referirse a las manifestaciones en papel obtenidas a partir del entintado y prensado de una matriz. Sin embargo, la utilización en tal sentido de cualquiera de los dos significantes mencionados no es correcto. Por lo que respecta al primero conviene tener en cuenta un hecho obvio: sobre el papel no se graba. Además, no todas las técnicas empleadas para trabajar una matriz lo son de grabado. De modo que si no todas las estampas se obtienen a partir de procedimientos de grabado, llamar grabado a cualquier tipo de estampa es un error. Por otra parte, se denomina habitualmente lámina a la ilustración a página entera de un libro, ya sea una estampa o una reproducción fotomecánica. Su uso deriva de la ilustración de impresos tipográficos mediante estampas calcográficas que se estampan por separado y se encartaban entre las hojas del texto. Con el objeto de facilitar la tarea al encuadernador, el grabador numeraba los cobres según el orden en el que debían ir colocadas las ilustraciones dentro del libro. Para ello, delante del número correspondiente se ponía la palabra lámina. Así lámina equivale a plancha grabada pero no a estampa. Al ser entintado e impreso el cobre, la expresión Lámina I ... – o su abreviatura lam. I ... – pasaba al papel, razón por la que terminaron llamando láminas las ilustraciones y por extensión todas las estampas. (subir) Estampación: Una estampa nace de la conjunción de dos tipos de actividades: el trabajo sobre una matriz a partir de técnicas de grabado, litografía o serigrafía y la impresión de dicha matriz o estampación. En definitiva, la estampa es el producto salido de la cooperación de dos categorías de especialistas – el artista gráfico y el estampador- . Una estampación se define como el conjunto de operaciones llevadas a cabo sobre un soporte para hacer posible que la imagen contenida en el mismo pueda ser impresa en un papel reiteradas veces. En todos los casos, a excepción de la serigrafía tal imagen se imprime presionando a mano o a máquina una hoja de papel contra la matriz entintada. Entintado, limpieza de la tinta sobrante, colocación del papel en contacto con la matriz, prensado y secado de la estampa son las operaciones básicas en cualquier proceso de estampación. Pero además, esta difícil e importante actividad, de la que depende en amplia medida el éxito de la estampa requiere el conocimiento de la composición de las tintas, la naturaleza de los papeles, el manejo de las prensas, las peculiaridades de los diversos sistemas de entintando y prensado... Obviamente, cada técnica de arte gráfico exige un método de estampación propio: El grabado sobre madera se estampa en relieve, el grabado calcográfico, en hueco, la litografía y serigrafía en plano. Pero dentro de cada una de estas categorías también existen peculiaridades en el método de estampación: no es lo mismo estampar una madera a la fibra del siglo XV que un taco a la testa del XIX; tampoco es lo mismo estampar un cobre abierto en dulce del siglo XVIII que una lámina de cinc grabada al aguafuerte del XX. La fidelidad a los modelos de cada época histórica, así como la capacidad para interpretar correctamente la obra del artista contemporáneo, son exigencias que un buen estampador debe conocer y respetar. (subir) Estampación artística: Método de estampación en hueco vinculada a las técnicas indirectas de grabado calcográfico. El estampador acentúa los efectos pictóricos al dejar sobre la superficie de la lámina tinta sin limpiar de manera que a la estampa no solo se transfiere la tinta depositada en las tallas sino también aquella que no ha sido retirada del plano superficial de la matriz. Estos efectos, similares a veladuras, reciben el nombre genérico de entrapados. Otra posibilidad de estampación artística propia del siglo XX, es la que partiendo de una limpieza natural se sirve del pincel o la muñequilla para volver a dar sobre la superficie metálica nuevos toques de tinta aunque esta vez mezclada con aceite para incrementar su fluidez y provocar la sensación de aguas. Con la tarlatana se sacan las luces limpiando determinadas zonas. En general, esta modalidad permite obtener a base de trucos de estampación efectos no grabados en la lámina. Así pues, a partir de un mismo grabado pueden conseguirse estampas muy diferentes según el color de la tinta, la clase de papel o el método de estampación que se emplee. Por tal motivo y aún pretendiéndolo, mediante la estampación artística es muy difícil obtener dos estampas exactamente iguales. El éxito de la tirada depende, en este caso, de la destreza del estampador y de su perfecta compenetración con el artista, quien en ocasiones, estampa personalmente sus obras. (subir) Estampación en color: Con la incorporación de los pintores a las técnicas de arte gráfico, a partir de la segunda mitad del siglo XVIII no solo se introdujeron procedimientos pictóricos en grabado – que culminarán en la siguiente centuria con el desarrollo de la litografía y ya en nuestro siglo, con el descubrimiento de la serigrafía -; también, se buscó la forma de obtener estampas en varios colores. Sea cual fuere el método de impresión en la estampación en color cobra extraordinaria relevancia la elección del papel, pues repercutirá en el tono de las tintas. Por lo que respecta al grabado calcográfico, es posible conseguir estampas en color a partir de una sola lámina, en este caso, el primer color que se aplica es el negro – excepto en el método de la superposición de rodillos – y , después de la limpieza de la tinta sobrante se extienden los claros intentando evitar al máximo la mezcla de tintas, lo cual es prácticamente imposible, ya que al pasar la tarlatana, una parte de la tinta sale de los surcos entrando en contacto con las tallas próximas. Como consecuencia, en los sectores limítrofes es frecuente la degradación de los tonos. Dicha degradación no se produce en la estampación a color con varias láminas. La utilización de una matriz diferente para cada color es el único sistema posible en el grabado en madera, la litografía y la serigrafía, ya que el entintado global de la superficie de la matriz con rodillo o rasqueta impone la necesidad de utilizar varios soportes para obtener una estampa en colores. Cuando se utilizan distintas láminas, tacos, piedras litográficas o pantallas, la parte de la imagen correspondiente a cada color ha sido trabajada en una matriz diferente, lo que obliga al estampador a utilizar el registro de puntos. Este registro le permite saber donde tiene que colocar el papel en las sucesivas impresiones. Además, el estampador debe acelerar el entintado de las matrices para evitar que se seque en exceso el papel. La cuatricomía resulta de la combinación de los tres colores básicos de la escala cromática – rojo, amarillo y azul – más el negro. Es precisamente éste, a diferencia del método descrito para estampar en color una sola lámina el que se aplica en último lugar, comenzando con los colores claros. Repartiendo el negro al final pueden ocultarse posibles defectos de registro. (subir) Estampación en hueco: Sistema de estampación asociado a las técnicas de grabado calcográfico. Los surcos o intersticios abiertos por el grabador en una lámina de metal se rellenarán cuando el estampador extienda sobre ella una capa de tinta. Ésta ocupará tanto los huecos como la superficie metálica no grabada. En la estampación natural el estampador limpia la tinta sobrante con un trapo o tarlatana, asegurándose que solo contenga tinta los surcos o tallas. Por el contrario, en la estampación artística la tinta superficial no se elimina del todo, provocando efectos de veladuras. En poner en contacto el metal entintado con una hoja de papel y hacer pasar ambos entre los dos cilindros de un tórculo, la tinta de las tallas pasa a la estampa. Es decir, la imagen transferida a la estampa coincide con los huecos de la lámina metálica. El entintado de la lámina se realiza con una muñequilla de trapo. Previamente, el metal ha debido ser calentado por medio de un hornillo para que la tinta gane en fluidez con mayor facilidad en las incisiones. El paso siguiente consiste en limpiar, con mayor o menor intensidad la superficie de estampación empleando la tarlatana. La lámina ya está dispuesta para estar estampada, solo resta depositarla sobre la platina del tórculo con la cara del dibujo hacia arriba y colocar encima un papel ligeramente humedecido – de esta forma aumenta su elasticidad evitando el riesgo de rupturas y favoreciendo su penetración en las tallas - . El estampador debe comprobar la presión y , para amortiguar el rozamiento del cilindro superior del tórculo, entre éste y el papel coloca un trapo de algodón, los cordellates. Activando dicho cilindro superior se desplaza la platina y con ella, la lámina y el papel, que pasan, así, entre ambos rodillos. Como resultado de la presión, la tinta se traslada a la hoja, en la que, además, queda marcada claramente la huella del metal. Por fin, el secado de la estampa completa el proceso. (subir) Estampación en relieve: Sistema de estampación correspondiente a las técnicas del grabado en madera a la fibra, xilografía y linografía. Las partes de la madera o plancha de linóleo que no han sido eliminadas quedarán en relieve con respecto a las zonas rebajadas y serán precisamente estas partes en relieve las que retendrán la tinta al hacer pasar sobre el taco un rodillo entintado. Es decir, el relieve corresponderá a la imagen trasladada a la estampa y las zonas rebajadas quedarán en blanco en el papel, puesto que la tinta no llega al fondo de los cortes y aunque así fuera al poner el contacto el taco entintado con el papel éste solo tocará aquel en las partes en relieve. El proceso de estampación en relieve consiste en colocar el taco entintado en la platina de una prensa vertical. Sobre la madera se dispone una hoja de papel humedecida. La imagen pasa del taco al papel al hacer descender la plancha superior de la prensa y ejercer una gran presión. Las primeras estampas en relieve datan del último cuarto del siglo XIV, son anteriores, pues, al descubrimiento de la imprenta tipográfica. Ya que la invención de la prensa vertical, a mediados del siglo XV, coincidió con la aparición de la imprenta de caracteres móviles, es obvio que las primitivas estampas en relieve no se consiguieron por prensado. El sistema empleado en esos momentos consistió en frotar el papel colocado sobre la superficie del taco entintado con un objeto duro. Este método de frotamiento con baren es el habitual en la estampa japonesa. (subir) Estampación natural: Propia del grabado en talla dulce de los siglos XII y XVIII, la estampación natural se basa en el principio de la limpieza absoluta en la superficie no grabada de la lámina, de forma que solo contengan tinta las tallas. La pureza de la línea de buril es contraria a una estampación con veladuras, que desfigure sus precisos y nítidos perfiles. Por ese motivo, una vez aplicada la tinta con muñequilla, el estampador procede a limpiar la que sobra pero teniendo cuidado de no sacar de los surcos, pues son estos los que van a proporcionar la calidad de grises necesaria, modulando la transición del blanco al negro. Una limpieza profunda, eliminando todo resto de tinta o grasa superficial se lleva a cabo frotando suavemente el metal con la palma de la mano impregnada en carbonato de cal en polvo – blanco de España - ; pero si la lámina no queda perfectamente limpia puede emplearse carbonato de potasa. Por lo que respecta al color más apropiado de tinta para el grabado en dulce, los estampadores recomiendan el negro mezclado con blanco o bistre, ya que el tono resultante de la mezcla se aproxima a la intensidad de los negros fabricados artesanalmente en los siglos XVII y XVIII. (subir) Estampación sobre papel de china: Método de estampación basado en el empleo de un tipo de papel específico al que será trasladada la imagen de la matriz. Fino y resistente el papel de china ofrecía un tono muy apreciado por los artistas gráficos del siglo XIX, en particular por los aguafortistas y litógrafos. La estampación sobre papel de china va asociada a estampas de calidad y ediciones de lujo. El tamaño de la hoja de papel suele coincidir con la parte grabada de la lámina o la zona dibujada de la piedra litográfica. Después de ser humedecido, se coloca, con unas pinzas de cartón o chapa, sobre el soporte entintado. Es tal su delgadez cuando el estampador lo dispone encima de la matriz apenas se le distingue. El paso siguiente consiste en poner encima una hoja de formato más grande, tonalidad generalmente blanca y mayor gramaje. La zona de este papel que está en contacto con el de china debe haber sido previamente encolada con engrudo natural – harina de trigo diluida en agua – debido a la presión que reciben ambos papeles contra la matriz entintada, no solo pasa la tinta a la estampa, sino que además, el papel de china queda adherido, por medio del engrudo, a la hoja de refuerzo. El contraste tonal de los dos papeles provoca una sutil variación cromática de notable belleza. Aunque este es el método más habitual, muchos artistas gráficos y contemporáneos como Robert Motherwell o Misch Kohn suelen estampar sobre fragmentos de papel de china o japonés de diferentes colores y tonalidades y formatos no coincidentes con la matriz. A dicha modalidad de estampación se la conoce con las expresiones francesas Chine Collé o Chine Appliqué; en castellano papel de china encolado o más genéricamente, estampación sobre papel de china. (subir) Estampador: Profesional que conoce y practica método de entintado, prensado y cuantos aspectos intervienen en el proceso de estampación. Su labor constituye el paso fundamental en la producción de la estampa, lo que requiere suficiente dosis de habilidad, destreza, conocimiento y, también de sensibilidad. (subir) Estampar: Acción de imprimir una matriz entintada – lámina, taco de madera, piedra litográfica, pantalla de seda – mediante una máquina – tórculo, prensa vertical, prensa litográfica – con el propósito de obtener estampas. (subir) Facsímil: Reproducción fotomecánica exacta de una estampa o un dibujo. Algunos autores aplican el término a las estampas del siglo XIX obtenidas a partir de tacos de madera grabados mediante la técnica de xilografía sobre los que se ha calcado previamente un dibujo de línea. En estos casos, la fidelidad de las estampa respecto a su modelo es tal que recibe la denominación de facsímil. Pero siendo rigurosos con su definición, el producto de cualquier procedimiento manual de grabado no puede ser nunca un facsímil, ya que por muy diestro que sea el grabador, jamás podrá conseguir una copia exacta del original. (subir) Filigrana: Marca que identifica al fabricante de papel. (subir) Firma: La letra en las estampas antiguas contiene frecuentemente el nombre del grabador, así como el de otros artistas responsables del proceso de creación de la imagen – inventor, pintor, dibujante - . Dichas menciones de responsabilidad aparecen grabadas en la matriz como lo estaban los monogramas de los artesanos grabadores del renacimiento. En la estampa contemporánea, también se reconoce explícitamente la autoría del artista gráfico, en este caso, a través de su firma. La firma supone la conformidad y la absoluta aceptación de la estampa por parte del artista, garantizando su autenticidad, pero tiene además evidentes implicaciones en relación con los mecanismos de mercado de la obra de arte, al actuar como elemento de reclamo ante un comprador potencial. La firma no forma parte de la letra de la estampa, de hecho, la estampa contemporánea carece de letra. Es el propio artista quien la traza manuscrita a lápiz sobre el papel, generalmente en el ángulo inferior derecho, justo debajo de la huella o de la mancha, acompañada a veces de la fecha. El motivo de utilizar lápiz para cualquier anotación sobre la estampa – firma, numeración... – es el de evitar borrones de tinta siempre que el papel sea humedecido, acción habitual cuando se desea lavarlo o estirarlo para eliminar arrugas. (subir) Fotograbado: De forma genérica se agrupan bajo la denominación de fotograbado todos aquellos procedimientos que permiten la obtención de una superficie de estampación sobre una matriz a partir del soporte fotográfico de una imagen. Específicamente, la técnica consiste en grabar en relieve un cliché sirviéndose de métodos fotoquímicos. Sobre una plancha de cinc, preparada con una emulsión fotosensible, se proyecta el negativo de una imagen colocada en una ampliadora. Así, el positivo de la imagen se recorta sobre la plancha, o dicho de otra forma, la luz pasa a través de las zonas del negativo correspondientes a tal imagen. Al ser insoluble en agua tras su exposición a la luz, la sustancia fotosensible desaparecerá de las superficies de cinc no incididas por el foco cuando se frote con agua caliente la matriz. La emulsión actúa de capa protectora a modo de reserva, en el momento de sumergir la plancha en un baño de ácido, de forma que solo las partes sin imagen son atacadas por que solo se ha eliminado la emulsión de dichas partes, lo que supone, en definitiva, que la imagen queda en relieve. Si se desean obtener semitonos es necesario intercalar entre el negativo y la plancha de cinc una trama. La cuadrícula de esta trama es fácilmente detectable con cuentahílos en muchas reproducciones fotográficas. El antecedente del fotograbado en relieve cabe situarlo en el método fotográfico ideado por Charles Guillot hacia 1875 a partir de la adaptación de la técnica del guillotaje.(subir) Fuera de comercio (H.C.): Estampa definitiva de una tirada no incluida en la edición venal numerada con cifras arábigas, ni tampoco entre las pruebas de artista numeradas en romano. Como su nombre indica tales estampas no deben ser objeto de comercio, lo honesto sería prescindir de estampar ninguna de ellas, o, en caso de hacerlo, tirar un número muy reducido de cuyo destino, distribución o uso, debería ser único responsable el artista. Los fuera de comercio llevan la anotación manuscrita “h.c.” correspondiente a la expresión francesa “hors commerce” o “f.c.”. (subir) Gofrado: Técnica de grabado calcográfico que consiste en someter la lámina a un mordido muy profundo en las zonas libres de reserva. La intensidad del mordido puede ser tal que la lámina quede agujereada, traspasada materialmente de parte a parte. A continuación la matriz se estampa en seco, penetrando el papel en las zonas comidas por el ácido, lo que provoca sobre la estampa el efecto característico de esta técnica: forma en relieve sin tinta. Cuanto mayor sea la presión de tórculo y el gramaje del papel, más notable será el efecto de relieve producido por la lámina en la estampa. (subir) Grabado: El concepto de grabado incluye un conjunto de técnicas de arte gráfico cuya característica común es la creación de imágenes a partir de los cortes o tallas que un grabador efectúa sobre una matriz de madera o metal. Desde todo punto de vista, el grabado va asociado inequívocamente a un acto de incisión. Para cortar o abrir tallas se utilizan instrumentos cortantes – cuchilla, gubia, escoplo, buril - , punzantes – aguja de grabar, punta – o soluciones químicas mordientes – aguafuerte - . La clasificación más simple de las técnicas de grabado es la que introduce dos categorías, dependiendo del sistema de impresión correspondiente a cada una de ellas: estampación en hueco o en relieve. Al primer grupo pertenece el grabado calcográfico, cuya matriz de incisión es una lámina de metal. El segundo grupo está constituido por las técnicas del grabado a la fibra y la xilografía, es decir, los procedimientos de grabado sobre un taco de madera. Por efecto metonímico se ha popularizado el empleo del término aplicado a la estampa, sin embargo, grabado no es sinónimo de estampa. Los significados que encierran cada uno de estos significantes son muy distintos. Sin entrar en otro tipo de consideraciones, no hay que olvidar que grabado es una operación técnica y que estampa es un producto artístico, el resultado último del proceso de estampación de una matriz trabajada previamente, que puede estar grabada o puede no estarlo. Más sencillo todavía, de acuerdo con la definición de grabar, la imagen soportada en el papel no está grabada, sino estampada o impresa, es decir, sobre la estampa no se graba. Conclusión una estampa no es un grabado. (subir) Grabado al estilo del lápiz: Variante del grabado de puntos que permite la creación sobre la superficie de la lámina, de una imagen en medios tonos utilizando ruletas u otros instrumentos dentados capaces de producir efectos de graneado. Las líneas continuas que delimitan el contorno de las figuras son sustituidas en esta técnica por sucesiones de puntos más o menos equidistantes, de forma que la estampa imita a la perfección el dibujo a lápiz. La invención del grabado al estilo del lápiz se atribuye al francés J. C. François, quien a mediados del siglo XVIII ideó el procedimiento con la intención de copiar los diseños a tiza de artistas como Boucher o Fragonard. François no utilizó directamente las ruletas y rascadores sobre la superficie desnuda del cobre sino que previamente lo graneaba mediante un suave aguatinta, entintando por último como en bistre o rojo. (subir) Grabado al humo: Ver manera negra. Grabado calcográfico: Sobre la superficie de una lámina de metal y perfectamente lisa, el grabador incide abriendo surcos con instrumentos cortantes como el buril, punzantes, como una punta de acero, o mediante la utilización de ácidos corrosivos que tienen la capacidad de atacar el metal disolviéndolo. Las tallas abiertas en la superficie metálica, corresponden a la imagen de la estampa, lo que significa que este tipo de grabado va asociado a una estampación en hueco. Las modalidades técnicas de grabado calcográfico son múltiples, como múltiples son sus posibles calificaciones. Solo con finalidad estrictamente didáctica suelen establecerse divisiones que ayudan a clarificar tan amplia diversidad de métodos y procedimientos. Una de las clasificaciones más extendidas es la que se basa en la manera de actuar el grabador sobre la lámina. Conforme a este criterio existen técnicas directas de grabado calcográfico, aquellas en las que el grabador incide sobre el metal con un instrumento – buril, punta seca, manera negra ... - , y técnicas indirectas, aquellas en las que las tallas son abiertas por medio de la acción de un ácido - aguafuerte, aguatinta, barniz blando ... - . Otra clasificación posible tiene que ver con el lenguaje empleado en la estampa. Así , se distinguen técnicas lineales – buril, punta seca, aguafuerte de línea... – y pictóricas – manera negra, aguatinta, barniz blando ... - . Tales clasificaciones son simplemente un recurso teórico por que, aunque susceptibles de aplicarse con exclusividad, lo usual es que el grabador se sirva de varios procedimientos para la ejecución de su idea. Es frecuente por ejemplo, la utilización simultánea de técnicas indirectas de línea para la definición de los contornos, técnicas pictóricas para la gradación tonal de los fondos y las sombras y técnicas directas para la resolución de pequeños detalles. La raíz del adjetivo calcográfico deriva del vocablo griego Khalkós cuyo significado es cobre, único metal empleado para grabar en huevo hasta el siglo XIX. A partir de esta fecha el grabado calcográfico comienza a realizarse además sobre láminas de acero y más tarde de cinc. (subir) Grabado de línea: Grabado a buril en el que la retícula de rombos resultante de la aplicación del método clásico de la teoría de trazos se simplifica al prescindir del cruce de las tallas. Las sombras y volúmenes se consiguen mediante juegos de líneas paralelas. Ambas versiones de la talla dulce, la taille rangèe o talla ordenada – en la que se respeta la ortodoxia del lenguaje de las redes de rombos – y la taille simple – donde la imagen se construye a base de líneas paralelas sin cruzar - , encontraron su definición y aplicación en la época de mayor esplendor de la historia del grabado en dulce, el período protagonizado por la estampa francesa de la segunda mitad del siglo XVII. (subir) Grabado de puntos: Método directo de grabado calcográfico sobre metal en el que la imagen se compone de pequeños puntos dando como resultado una sutil gradación de matices tonales. Un pequeño cincel acoplado a un martillo es el instrumento habitual para la creación de puntos, cada uno de los cuales, al ser incidido manualmente sobre la lámina se distingue de los otros en su forma, profundidad y distancia. Tal heterogeneidad es la diferencia fundamental entre estos puntos y los abiertos con ruleta en el grabado al estilo del lápiz, que, al fin y al cabo, no es sino una modalidad de la técnica del punteado. Aunque para grabar a puntos de forma ortodoxa la incisión debe realizarse mediante golpes directos en la lámina de cobre, existe la variante de puntear el barniz protector siguiendo la técnica indirecta del aguafuerte. (subir) Grabado en hueco: En la documentación del siglo XVIII esta expresión significa grabado de medallas. Para referirse al calcográfico sobre lámina de cobre se utiliza la fórmula grabado en dulce. (subir) Grabado en madera a la fibra: Como su nombre indica consiste en cortar y rebajar un taco de madera al hilo, utilizando para ello cuchillas, gubias o escoplos. Desde el siglo XIV, momento en que se empleó por primera vez en occidente hasta el siglo XVIII esta técnica fue conocida con el nombre de entalladura. A partir de entonces el término desaparece del vocabulario técnico de arte gráfico. Por este motivo y por sus evidentes connotaciones históricas conviene referirse a las estampas de los dos últimos siglos obtenidas por medio de este procedimiento con la expresión grabado en madera a la fibra, reservando entalladura para los anteriores al siglo XIX. (subir) Grabado en madera a la testa: Equivale a la xilografía. Para evitar posibles confusiones derivadas del significado genérico que habitualmente se concede a xilografía puede ser aconsejable en catalogación de estampas utilizar la expresión grabado en madera a la testa. (subir) Grabado tipográfico: Desde el punto de vista técnico no existen diferencias sustanciales entre el grabado tipográfico y la xilografía. Es decir, el proceso comienza con el vaciado con buriles de un taco de madera o plancha de bronce u otros metales dejando en relieve las partes correspondientes a la imagen o a la letra. Esta matriz grabada se duplica para obtener una plancha susceptible de ser manipulada en maquinas de impresión. El duplicado de la matriz original se consigue por galvanotipia o por estereotipia. En el primer caso la matiz se inca a presión sobre un molde o flan de cera, plomo o plástico. Dicho molde, después de hacerse conductor mediante grafito en polvo se sumerge en un baño de ácido sulfúrico y sulfato de cobre y se conecta al polo negativo de una corriente eléctrica, actuando de cátodo. El ánodo es generalmente, una barra de cobre puro. Al activar la corriente se produce una deposición electrolítica sobre el flan. La cascarilla depositada electrolíticamente, después de su separación del flan es retocada y rellenada en su dorso con estaño. El duplicado así obtenido se denomina galvano y se imprimirá en relieve. La duplicación por estereotipia consiste en dejar la impronta de la matriz original sobre un flan de yeso o de cartón preparado con pasta de trapo, greda y cola. A continuación se vacía sobre dicho molde un cazo que contiene una aleación tipográfica fundida de plomo, antimonio y estaño, que una vez fría reproduce la imagen o letra de la matriz. La estereotipia es el procedimiento más rápido y económico para la duplicación de matrices grabadas en relieve. (subir) Grabador: Artista cuyo campo de actividad es el grabado. En las estampas anteriores al siglo XIX y en algunas de este siglo la mención de grabador se hacía constar mediante el término sculpsit, incidit o fecit – en abreviatura, esc. o sculp., inc. y f.fec. respectivamente - ; en español, lo grabó – gº - .Dicho término se colocaba después del nombre. El lugar destinado en la letra de la estampa a la mención de grabador es el ángulo inferior derecho justo debajo de la imagen. Por tradición, también este el espacio reservado habitualmente a la firma en las estampas contemporáneas. (subir) Grabar: Incidir, abrir, morder un soporte rígido, directamente con instrumentos cortantes o punzantes, o indirectamente por medios químicos con el objeto de crear sobre una matriz de estampación una imagen susceptible de ser transferida por entintado y presión. (subir) Graf: Punzón de acero con el que se dibuja directamente en la lámina o bien sobre el barniz protector, en la técnica del aguafuerte. (subir) Graneado: Después de pulimentada la piedra puede ser bruñida o graneada, dependiendo de la técnica de litografía con la que vaya a ser dibujada su superficie. Cuando se trabaja con lápiz litográfico, por ejemplo, resulta imprescindible granear la matriz para que el pigmento quede bien retenido en los poros. La primera acción para sacar grano consiste en esparcir arena fina o arenisca pulverizada por la superficie de la piedra, frotándola a continuación con otra, sabiendo que cuanto más tiempo dure esta operación más fino será el grano obtenido. Si los trazos del lápiz van a ser gruesos y enérgicos conviene aumentar la intensidad del graneado mediante un incremento del grosor de la arena proporcional al tipo de dibujo. Además de la función descrita el graneado es una operación que también se realiza cuando el litógrafo desea reaprovechar una piedra dibujada. Empleando abrasivos de diferente grosor y dureza puede desgastarse el plano dibujado de la piedra hasta hacer desaparecer cualquier imagen. Las técnicas de litografía son aplicables no solo en piedras calcáreas sino también sobre planchas metálicas de cinc o aluminio. Pues bien, para conseguir el graneado de este tipo de matrices debe recurrirse a graneadores mecánicos. (subir) Graneador: (1) Máquina para el graneado de planchas de cinc o aluminio, formada por un depósito a modo de cubeta cuya base está recorrida por barras en las que apoya el metal y a las que se comunica un movimiento de oscilación excéntrica. Una vez colocada la plancha encima de las barras, se cubre con abrasivos granulares sobre los que actúan bolas de acero de diferente diámetro. El movimiento de las barras provoca el desplazamiento de las bolas que golpean insistentemente la plancha graneando su superficie. (2) Utensilio con un mango de madera y una pieza de acero rectangular que termina en curva achaflanada llena de dientes con aristas muy menudas. Se emplea para granear uniformemente la lámina en la técnica de la manera negra, antes de rebajar el graneado con rascadores y bruñidores. El movimiento en balanceo del instrumento justifica su nombre en francés, “berceau”. (subir) Gubia: Especie de formón de sección arqueada o en V, vaciado para rematar en bisel muy cortante. Se emplea en el rebajo de zonas de madera o linóleo en las técnicas del grabado en madera a la fibra y linografía. (subir) H.C.: Ver fuera de comercio. Huella: Marca correspondiente al perímetro de la lámina formada sobre la estampa como consecuencia de la presión a la que se somete el papel contra el metal durante la estampación. Normalmente la huella es uno de los signos más inmediatos que permiten la identificación de las estampas calcográficas, sin embargo, éste no debe ser nunca un criterio definitivo. Conviene examinar con cuidado las características de la imagen antes de decidir el tipo de técnica empleada por el artista, ya que la existencia de huella no equivale siempre a estampación en hueco con lámina de metal ni tampoco su ausencia equivale a lo contrario. Por ejemplo, la huella puede simularse conscientemente en reproducciones fotomecánicas para provocar el engaño o, en el extremo opuesto, una estampa calcográfica puede haber sido guillotinada eliminando la marca de la huella. En la catalogación de estampas es aconsejable anotar las medidas de la huella ya que, aún a pesar de las oscilaciones de contracción o dilatación del papel, dan una idea bastante aproximada del tamaño de la lámina. La elección de estas dimensiones para identificar a las estampas tiradas de una matriz es siempre un criterio más científico que el correspondiente a las medidas de papel, por que la misma lámina puede ser estampada en papeles de formato muy diferente. (subir) Iluminar: Acción de aplicar manualmente color a una estampa. La iluminación es independiente de la estampación, es decir, las tintas de color no se dan sobre la matriz de estampación, sino directamente en el papel, con posterioridad a su impresión. Antes del descubrimiento y desarrollo de la estampación en color con varias matrices, éste fue el modo habitual de colorear estampas. Para iluminar se aplican con pincel pigmentos diluidos en agua o anilinas. (subir) Lámina: Plancha de metal de espesor proporcional a su superficie y formato rectangular o cuadrado, grabada con el fin de ser estampada. El más común y noble de los metales empleado en grabado calcográfico es el cobre, aunque a partir del siglo XIX comienza a trabajarse sobre las l&aac |